VII MORADA: METÁFORA LUZ Y AGUA

29 09 2010

En las moradas VII Teresa utiliza unas cuantas metáforas identificadas con la luz y el agua, para entender mejor la diferencia entre lo que estaba viviendo antes de llegar a las moradas finales, y justo lo que sucede en estas últimas. En el capítulo segundo de estas moradas hace referencia a la luz y el agua para explicar el matrimonio espiritual…En el capítulo tercero vuelve a hacer referencia al agua aludiendo el Salmo 41 de la cierva que va herida a las aguas…

“porque entended que hay grandísima diferencia de todas las pasadas a las de esta morada, y tan grande del desposorio espiritual, al matrimonio espiritual, como le hay entre dos desposados, a los que ya no se pueden apartar.” M VII cap.2

“El desposorio espiritual es diferente que muchas veces se apartan y la unión también lo es porque aunque unión es juntarse dos cosas en una, en fin, se pueden apartar y quedar cada cosa por sí.” M. VII cap. 2

Quiere hacer entender que aunque hasta ahora ha vivido grandes momentos de intimidad, de gracias especiales con Dios,  a los que ella llama desposorio, no era la unión definitiva… era el “casi” pero todavía no… Ahora en las moradas VII, nada la puede separar ya de Dios y por eso identifica la metáfora de la vela (pábilo, luz y cera) que hacen referencia al desposorio matrimonial de otras moradas anteriores  y las metáforas del rio y  lluvia ; el río y el mar, o el de dos ventanas… para explicar el matrimonio espiritual de las VII moradas.

la unión o el desposorio matrimonial es “como si dos velas de cera se juntasen tan en extremo, que toda la luz fuese una, o que el pábilo y la luz y la cera es todo uno, mas después bien se puede apartar la una vela de la otra y quedan dos velas, o el pábilo  de la cera.” Aquí en el desposorio o unión todavía hay riesgo por pequeño que sea, de des- unión, de separarse del amor de Dios.

Muy al contrario pasa en el matrimonio espiritual… y Teresa nos vuelve a inundar de metáforas para poner su énfasis final diciendo: “ Acá (VII M) es como cayendo el agua del cielo en un río o fuente, adonde queda hecho todo agua, que no podrán ya dividir ni apartar cuál es el agua del rio, o lo que cayó del cielo” M VII cap.


“ o como un rio entra en el mar, o habrá remedio de apartarse….” MVII cap. 2

“ o como si en una pieza estuviesen dos ventanas por donde entrase gran luz aunque entra dividida se hace todo una luz.”

MIHI VIVERE CHISTUS EST, MORI LUCRUM”.   Teresa de Jesús MORADAS VII





VI MORADAS: METÁFORA PELOTA- ARCABUZ

28 09 2010

“  lo que es verdad es que con la presteza que sale la pelota de un arcabuz cuando le ponen el fuego, se levanta en lo interior un vuelo, que aunque no hace ruido, hace un movimiento tan claro que no puede ser antojo en ninguna manera…” VI M cap. 5

En la misma línea de las visiones intelectuales, Teresa de Jesús, compara el ímpetu que siente cuando llegan estas gracias, con la pelota dentro de un arcabuz que dispara y se eleva hacia lo más alto con tanta fuerza que es incapaz de poderlo parar. Habla de los beneficios de esta gracia ”muestran grandes cosas y cuando torna a sentirse en sí, es con tan grandes ganancias…” .la mayor ganancia es que ayuda al discernimiento personal.





VI MORADAS: METÁFORA SOL Y RAYOS

28 09 2010

“ Muchas veces he pensado si como el sol estándose en el cielo que sus rayos tienen tanta fuerza que no mudándose él de allí, de presto llegan acá, si el alma y el espíritu que son una misma cosa como lo es el sol y sus rayos…” M VI cap. 5

Teresa se refiere con esta metáfora de sol y rayos a otra gracia, las visiones intelectuales… Intenta compararlo con la fuerza que tiene Dios para venir a nosotros. Sol y rayos están juntos sin moverse pero nosotros podemos percibir , visualizar, esperar la fuerza y el calor del Espíritu, de los rayos que proceden del mismo sol que es Dios.





VI MORADA: METÁFORA PAJA

28 09 2010

En las VI moradas Teresa experimenta momentos de gran intensidad mística, esta etapa está marcada por momentos de éxtasis, arrobamientos, hablas; todos esos momentos de gracia concedida, les sirven para saber discernir mejor qué quiere Dios de ella… En el capítulo segundo de las moradas VI habla del fuego del brasero.” Estaba pensando ahora si sería que en este fuego del brasero encendido que es mi Dios, saltaba alguna centella y daba en el alma, de manera que se dejaba sentir aquel encendido fuego, y como no era aún bastante para quemarla y él es tan deleitoso, queda con aquella pena…”  VI M cap.2  Teresa tiene una  inmensa  necesidad de Dios pero a la vez, siente ausencia de Él; algo incomprensible a primera vista, pero coherente desde el punto de vista de alguien enamorado que  necesita cada vez más de su presencia. Ella dice que ahora, está experimentando a Dios como el fuego de un brasero pero solo salta alguna centella de ese fuego y no es suficiente para quemarla del todo, para llevarla hasta Él definitivamente…





VI MORADA: METÁFORA BRASERO

28 09 2010

En las VI moradas Teresa experimenta momentos de gran intensidad mística, esta etapa está marcada por momentos de éxtasis, arrobamientos, hablas; todos esos momentos de gracia concedida, les sirven para saber discernir mejor qué quiere Dios de ella… En el capítulo segundo de las moradas VI habla del fuego del brasero.” Estaba pensando ahora si sería que en este fuego del brasero encendido que es mi Dios, saltaba alguna centella y daba en el alma, de manera que se dejaba sentir aquel encendido fuego, y como no era aún bastante para quemarla y él es tan deleitoso, queda con aquella pena…”  VI M cap.2  Teresa tiene una  inmensa  necesidad de Dios pero a la vez, siente ausencia de Él; algo incomprensible a primera vista, pero coherente desde el punto de vista de alguien enamorado que  necesita cada vez más de su presencia. Ella dice que ahora, está experimentando a Dios como el fuego de un brasero pero solo salta alguna centella de ese fuego y no es suficiente para quemarla del todo, para llevarla hasta Él definitivamente…





V MORADA: SELLO Y CERA

28 09 2010

“Quiere que sin que ella entienda cómo, salga de allí sellada con su sello. Porque el alma allí no hace más que la cera cuando imprime otro el sello, que la cera no se le imprime a sí, sólo está dispuesta, digo blanda; y aun para esta disposición tampoco se ablanda ella, sino que se está queda y lo consiente.” V M. cap. 2

De nuevo Teresa, en las moradas V nos regala otro de sus símbolos(se puede percibir que a partir de las V moradas Teresa quiere enfatizar de una forma especial, algo nuevo está pasando y necesita explicarse, hacerlo entender de la forma que sea, y  utiliza una de sus habilidades, inundándonos de metáforas…)

Después de hacer referencia a la bodega del vino, no se contenta y como si quisiera dejar más claro, lo que pasa en esta morada  de unión, acude a la metáfora del sello y la cera.  Del sello podemos decir que es símbolo de pertenencia, de identidad… De las dos cosas juntas, sello y cera, se puede deducir cierta unión( una sin la otra no tienen finalidad). Para marcar el sello con la cera necesitamos unir fuerte una cosa con otra… Esto es lo que intenta explicar Teresa de Jesús, igual que Dios quiere llevarla a la “bodega del vino” para embeberla, para embriagarla de su amor, una amor que se identifica… Ahora  es el  sello que aporta identidad….Y por supuesto la cera debe estar blanda, como dice Teresa, porque así el Otro percibe la disponibilidad y su dejar hacer, una forma de facilitar la unión.








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