Metàfores I: ‘Diamante o muy claro cristal’

12 08 2010

“Considerar nuestra alma como un castillo todo de un diamante o muy claro cristal, adonde hay muchos aposentos, así como en el cielo hay muchas moradas” (I M  1,1)

Por si era poco considerar a la persona como un CASTILLO, Teresa no se conforma y  define al alma, lo más profundo de uno mismo, como un DIAMANTE. Así somos, grandes por fuera, espectaculares por dentro. Revestidos de diamante y claro cristal, donde no hay nada que se nos pueda pasar por alto, porque en un cristal transparente no puede ocultarse nada. En esa morada más profunda, donde habita Dios, es imposible escondernos, allá en lo más intimo, nos definimos tal como somos, sin engañarnos, tal como somos a los ojos de Dios, nos vemos y Le vemos. Esa es la tarea de todo el que se inicia en este itinerario teresiano, dejarnos ver tal como somos para descubrir el tesoro, el diamante que llevamos dentro. Quizá la tarea de estas moradas consista en ir puliendo ese diamante, muchas veces en bruto?? Trabajarlo para que sea tal como Dios quiere y quiso que fuera?





Metàfores I: Cuc

9 08 2010

“…que es posible en este destierro comunicarse un tan gran Dios con unos gusanos tan llenos de mal olor” (I M 1,3).

Es uno de los símbolos o metáforas más característicos en la experiencia teresiana. Teresa lo utiliza como metáfora que define el proceso de la persona, llamada a crecer y madurar. Como el GUSANO y la MARIPOSA, todos hemos de pasar por esa fase de metamorfosis,(si queremos);  vivir y morir para poder vivir de nuevo… Estos dos símbolos son en definitiva el resumen de lo que deben ser las moradas, un camino de madurez hacia la conversión. En las moradas I Teresa de Jesús, no hace una definición de estos dos símbolos, lo irá haciendo a lo largo del recorrido por las moradas. Ahora en esta primera morada, hace alusión, únicamente al gusano, y de forma negativa… ”gusano de mal olor”. Si definimos las I moradas como el principio de un proceso… sabemos que es posible abandonarlo,  es posible entrar en el castillo pero volver hacia atrás. A esa posibilidad, alerta Teresa diciendo que si abandonamos el castillo personal, no dejamos crecer al gusano que somos nosotros mismos,  no lo alimentamos y por tanto muere, pero no para convertirse en mariposa sino para romper el proceso de madurez en este camino de encuentro…

En las moradas V es donde Teresa utiliza la metáfora del gusano con más significado. Al llegar a ellas volveremos a hablar de este símbolo. De momento no dejar de alimentar al gusano para no dejarlo morir antes de hora, porque sería un error. Hay que  respetar los “tiempos personales”, las moradas son etapas de la vida personal. Ni precipitarse ni abandonarse. Ser gusano no debe asustar, serlo, implica “soñar” con ser mariposa.!!





Metàfores I: la Ronda

9 08 2010

 

“Mas habéis de entender que va mucho de estar a estar que hay muchas almas que se están en la ronda del castillo, que es adonde están los que le guardan y que no se les da nada de entrar  ni quién está dentro ni aun qué piezas tiene.” (M I, cap.1,5)

Otra de las metáforas que utiliza Teresa de Jesús, es la ronda, con ella quiere alertarnos de que  es posible quedarse en esa parte de fuera del castillo, es decir, de nosotros mismos, como “guardianes” de nuestro espacio, pero sin entrar dentro. De alguna forma  se está cerca de conocerse a uno mismo, de dar el paso a las primeras moradas, pero sin acabar de decidirse; o por el contrario, ya habiendo entrado en ese espacio de la primera morada del CONOCIMIENTO PERSONAL, nos echamos hacia atrás… Es un riesgo en las primeras moradas; quedarse por la ronda, o entrar y volver a salir.





Metàfores I: Engaste o cerca

8 08 2010

“Mas que bienes puede haber en esta alma o quién está dentro de esta alma o el gran valor de ella, pocas veces lo consideramos y así se tiene en tan poco procurar con todo cuidado conservar su hermosura todo se nos va en la grosería del engaste o cerca de este castillo que son estos cuerpos” (IM 1,2)

Teresa de Jesús, repite en las primeras moradas una serie de metáforas que de alguna forma, tienen significado parecido, aunque  a cada una le añade algún matiz distinto. En este caso sería parecido el significado metafórico de engaste y de ronda. En la cerca o engaste, el habitante del castillo que se adentra en las primeras moradas, corre el riesgo de volver hacia atrás…o quizá todavía no se ha decidido a entrar en sí mismo por el camino de las moradas primeras…pero está cerca de… no está fuera del castillo pero si por la zona de “paseo” dentro del recinto del mismo castillo pero sin implicarse demasiado todavía. Es como hacer ver que se está pero en el fondo no se está, porque hay muchas cosas que “rodean a la persona” que no dejan del todo decidirse con valentía…(miedo a conocerse, a desprenderse de…).





Metàfores I: Arbre de Vida

7 08 2010

“Que será ver este castillo, tan resplandeciente y hermoso, esta perla oriental, este ÁRBOL DE VIDA, que está plantado en las mismas aguas vivas de la vida, que es Dios…”(I M 2,1)

Teresa de Jesús hace una comparación de castillo con árbol de vida. Se imagina un árbol, con raíces incluidas, que de alguna forma simbolizan nuestro SER PERSONA desde nuestro origen, desde que somos plantados y creados… y creciendo… hasta configurarnos como castillo. Este árbol de vida plantado en las aguas de vida… que es Dios, porque explica, que en nuestro Castillo personal, en cada uno habita Dios, y El es el agua viva, que ayuda a crecer el árbol, y no dejar que muera, aunque todo depende de nuestro trabajo. Teresa de Jesús, relaciona también la metáfora, además de con el génesis, con otros pasajes del evangelio, como el de Mateo y otros; “todo árbol bueno da frutos buenos… por sus frutos los conoceréis”. Cada uno de nosotros somos parte indispensable de nuestro propio árbol, de nuestro castillo personal, de nosotros depende cómo queremos hacerlo crecer. Si tenemos claro el objetivo solo hace falta mucho trabajo y esfuerzo para que el árbol de buenos frutos. El principio de ese trabajo está en estas Moradas I.





Metàfores I: Porta

7 08 2010

“Porque a cuanto pueda yo entender, la PUERTA para entrar en este castillo es la ORACIÓN” (Moradas I cap. 1-6).

El  camino de las MORADAS como experiencia de vida, de caminar conociéndose a uno mismo para crecer… no excluye a nadie. TODOS estamos invitados a hacerlo desde la libertad. De hecho no es difícil encontrarnos con muchos caminos “de ayuda personal”, a los que es fácil acceder; el itinerario de las moradas puede ser un camino de ayuda.  Teresa de Jesús, desde su experiencia como persona y con una vivencia y experiencia vital de Dios, marca una “condición”. La ORACIÓN es la PUERTA para entrar en el CASTILLO. Para empezar este camino de interioridad, de conocimiento y aceptación personal, la oración ha de ser quien oriente el CÓMO… porque para Teresa, la oración es la forma para conocernos y conocer a Dios. “Nunca nos acabaremos de conocer si no conocemos a Dios”.








Follow

Get every new post delivered to your Inbox.